jueves, 3 de noviembre de 2011

Con la iglesia hemos "topao"

Normalmente sólo se comparten buenas experiencias en los blogs. Aquello que nos agrada, los que nos hace mejores... Pero en este caso yo quiero hacer todo lo contrario. Quiero compartir una mala experienca del pasado fin de semana en la iglesia de Miraflores de la Sierra, con su cura, y con su "fotógrafo oficial".

La cuestión es que tenía que hacer un trabajo, se trataba de algo sencillo, un simple bautizo. Un niño, el pequeño Juan, hijo de Juan y Vanessa, a quienes tuve el placer de hacer la boda hace un par de años.

Todo transcurría bien, casa, retratos maravillosos, sonrisas del pequeño... estupendo, hasta que llegamos a la iglesia. Como es mi costumbre acudí un poco antes para ver la luz, composición... y para presentarme al cura.

Para no enrollarme, seré breve. El cura me dijo que no podía hacer fotos porque tenía "fotógrafo oficial" y que salvo a cambio de dinero, un sobre me dijo, sólo podía hacer fotos él. La sangre comenzó a hervirme y tuve que hacer acopio de paciencia. Tras mucho pelear con el cura y el fotógrafo, conseguí convencer al párroco de que ya que estaba allí no podía defraudar a mis clientes y que tenía el deber moral de permitirme hacer fotos al menos durante el propio acto del bautizo, y así todos contetos. Sólo sería medio minuto, nada más. El otro fotógrafo por supuesto, entró en cólera.

Bueno el caso es que tuve mis imágenes, mis clientes contentos y el cura más aún porque al final se dió él mismo cuenta de que el "fotógrafo oficial" era un farsante que para nada tenía algo de profesional y que lo único que perseguía era sacar unos cuantos billetes a cambio de un pésimo trabajo. Lo digo xq el cura me dijo al final de la ceremonia: `has hecho tú más fotos en un par de minutos, sólo durante el sacramento del pequeño Juan, que todas las que ha hecho el otro fotógrafo a todas las otras familias durante toda la misa´.

Lo que pretendo mostrar es que para nada me vine abajo ante la situación de "exclusiva", aunque yo prefiero llamarlo soborno o extorsión, cuando me encontré el panorama al llegar. Todo lo contrario. Soy un profesional y así se lo hice saber al cura y al fotógrafo. Y además lo demostré. Hablé, hice saber cual era la situación y desde luego dejé en el lugar que se merece al otro fotógrafo. Al final tengo el trabajo y Juan y Vanessa están encantados.

Dicho esto, no puedo evitarlo, me gustaría comentar también que por favor, que todo el mundo huya de este tipo de sobornos que tanto se practican en España, que esto no pasa en prácticamente ningún lugar del mundo. Aquí estamos todavía enquistados en el pasado arcaico de la fotografía y algunos todavía se creen que las cosas siguen funcionando igual. Además es completamente ilegal, y hay sentencias en firme sobre ello.

Un fotógrafo que acude a este tipo de estrategias nunca podrá ser un buen fotógrafo, y mucho menos cuando sólo tiene que esperar a que le llegue el trabajo a casa. Pienso, y más ahora en la situación en las que estamos, que el trabajo hay que buscarlo, que además hay que estar actualizado, reciclado profesionalmente, y que sólo así podremos cambiar la situación que se vive en este país con este tipo de cosas. Seré muy rotundo: todos aquellos fotógrafos que acceden a ésto son seguramente los peores profesionales del sector y no tardarán mucho tiempo en quedarse fuera del gremio y el mercado.

Gracias a Juan y Vanessa y gracias a quienes comparten mi opinión.

Jesús.

P.D.: Para no tener problemas con nadie, dejo una foto hecha desde la calle, lugar público, en donde se ve a la familia saliendo de la iglesia.

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